La Elección Impensada
Una reflexión sobre la pérdida de sorpresa en la era algorítmica Hay una idea que me ronda hace tiempo: vivimos con una tasa de incertidumbre cada vez más baja. La irrupción del machine learning, la inteligencia artificial y la omnipresencia de algoritmos ha transformado silenciosamente nuestra relación con lo inesperado. Hemos perdido la capacidad de sorpresa, esperamos las decisiones más óptimas, correctas. Vamos por lo seguro, por lo obvio. La sorpresa, esa experiencia que solía sacudirnos y despertarnos, la hemos catalogado como algo indeseado. Pero una sorpresa puede ser un rumbo inesperado, una oportunidad de hacer algo nuevo, de aprender, de conocer, de disfrutar. O simplemente de conocer algo y que resulte malo – pero aún así, es un aprendizaje. La racionalización de todo Las emociones ya no son experiencias crudas y auténticas. Esa melancolía que sentías con una canción ahora es "contenido con 76% de engagement para usuarios de tu perfil demográfico". Tu nos...